“Todo lo que viene de fuera del marco institucional es susceptible de sospecha. La activación de la ciudadanía incomoda. Y cuando alguien rompe la indiferencia se le señala como antisistema, una manera de poner una barrera entre él y el común de ciudadanos resignados, que es lo que el modo de gobernanza actual pretende producir en serie.”

Del artículo La libertad y la ley, publicado en El País el 19 de marzo de 2016.