Sin haber leído nada de Benjamín Prado todavía pero habiéndole visto en algún recital de poesía y en televisión, en tertulias literarias o programas culturales, decido acercarme a su poesía… casi un año después de haber comprado el libro en una preciosa mañana de marzo de 2015, en la mismísima librería Visor de Moncloa, en vísperas de un partido importante del Atleti…

Y un año y un mes después de esa compra decido leerlo (lo que he tardado en terminarme las poesías completas de Juan Gelman y sus 1.300 páginas) y descubrir que aunque es un poemario coqueto y pequeñín, esta lleno de buenos versos herederos de los poemarios de Garcia Montero o del mismísimo Gil de Biedma. Pequeño, coqueto y directo: poesía para expulsar demonios.

Saben que lo que une a dos personas

no es lo que comparten,

sino eso

por lo que luchan todavía juntos.

de uno de los últimos poemas del libro extraigo estos versos que me impactaron:

No escribas si lo puedes hacer como cualquiera

pero no como tú;

si al repetir

lo que dijeron otros

no dices otra cosa;

si en tus libros no se oyen los libros que leíste,

como en un apellido

se escucha galopar

a los antepasados.

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… que logre que se queden las cosas que se van.