Hace ya meses que me hice con este libro de Carlos Bousoño en una tienda de viejo: me salió bastante barato y era una edición anotgua y destartalada que llamaba demasiado la atención en los estantes de la librería como para dejarlo escapar.

Al abrir el libro, veo que está firmado y que pone una fecha: Ignacio Salvador, junio de 1977.

Y entonces he pensado en Ignacio Salvador y me lo he imaginado leyendo el libro cuando yo apenas tenía 4 años: me ha parecido tierno y triste, porque supongo que habrá muerto. Empiezo a leerlo con la extraña certeza de saber que Ignacio Salvador lo ha leído antes, ¿le gustaría? ¿qué verso le hizo dejar de leer y mirar al cielo pensativo? ¿disfrutó?

El caso es que yo acabo de terminar de leerlo ahora mismo y he de reconocer que, aunque inicialmente me ha parecido muy interesante la poesía de Bousoño, según iban pasando los versos, se me ha ido desfigurando entre las manos el estilo de tal manera, que me ha quedado una sensación como de poesía estancada en otra época, barroca y gloriosa y a la vez extrañamente irreal, no sé como explicarlo, un poco a lo Caballero Bonald pero en otro renglón de significación, no sé explicarlo bien, de verdad, no he conseguido disfrutarla completamente: será cosa mía, supongo.

Aquí dejo uno de los últimos versos del poema Análisis del sufrimiento: impresiona. También dejo la prueba de que fue comprado en la librería León Sánchez Cuesta, en Serrano , 29, Madrid, allá por 1977… ¿dónde habrá quedado esta librería y la gente que la llevaba? ¿que qué de ellos y de ella?¿disfrutaron la vida?

 

…la melodía inmortal de la luz inoible,

allí, en el centro mismo de la humana miseria.

bousnono-poema-1 leon-librero

Otro poema:

Más allá de esta rosa, más allá de esta mano
que escribe y de esta frente
que medita, hay un mundo.
Hay un mundo espantoso, luminoso y contrario
a la luz, a la vida.
Más allá de esta rosa e impulsando su sueño,
paralelo, invertido
hay un mundo, y un hombre
que medita, como yo, a la ventana.
Y cual yo en esta noche, con estrellas al fondo,
mientras muevo mi mano,
alguien mueve su mano, con estrellas al fondo.
y escribe mis palabras
al revés, y las borra.