Esta pequeña obra de tatro de apenas 100 páginas en la que dos personajes antagóncios se enfrentan en un diálogo por salvar del suicidio a uno de ellos, es, en las formas, temas y desbordamientos filosóficos de las contra argumentaciones, un bello alegato de la lucidez. No quiero hacer spoiler así que lo dejo aquí.

 

Interesante obra y, aunque reconozco que me ha gustado, al principio comienza un poco floja en lo que me parece un intento de compensar ambas posturas y evitar revelar alguna realidad absoluta.

No es la maravillosa “En la carretera” ni sus diálogos son los de ese padre y ese hijo en su costante hurgar en la supervivencia, pero me parece una obra necesaria… y un final tremendamente inquietante.