No recuerdo en qué artículo lei sobre el casi desconocido Cesar Simón y la edición de sus obras completas, sobre su inclasificable poesía ajena a las modas del momento que le tocó vivir alrededor de esa poesía de la generación de los 50 y única en cuanto que sus minoritarios pero fieles seguidores incondicionales mascullaban casi en secreto sobre sus versos, su vida y sus hechos y su caracter de auténtico poeta y profesor de filología en su Valencia natal.

Cesar Simón imagina y crea una poesía del detalle, de la observación metódica de los objetos y los tiempos del mundo vivo y el descifrar irónico y melancólico del tiempo que trascurre en otras perspectivas.

Cesar Simón es en sí una poesía maravillosa.

El tiempo es una linea
venimos de muy lejos a muy lejos

Todo verdadero,
sagrado como el peso de la piedra.

 

Como se va hacia adentro
la verdad, oh noche
perdida, circulando,
silbando como el tren
encendido.

Su cuerpo reanudaba la marcha con pesadumbre,
su pensamiento se abstenia de proposiciones fúnebres.
Escuchaba. Se hundía.