Desde su locura y su autodestrucción real y fingida a la vez, Panero es un poeta maravilloso: es duro y provocativo -a veces exageradamente forzoso- es tierno y maléfico a la vez, está profundamente loco aunque se pasee a ratos y con una  cotidianidad tranquila  por una cordura minuciosa saturada de lucidez y humor negro.

Panero estaba loco. Panero era un genio y un tahúr cuentista conviviendo en el filo de lo incorrecto. Panero era ser inhabitado de realidades, ausente en si mismo, asqueado de lo humano y frágil y doloroso en la quietud tranquila que le proporcionaba la heroína… y el tabaco y  la Cocacola…

Paner , junto a su amigo Haro Ibars, son el principio de una poesía moderna gamberra y destructiva del  Madrid de los 70 y 80 del siglo XX y los pioneros en escribir abiertamente sobre la Heroína en sus poemas.

Es toda una experiencia leer a ambos.