He conocido a este curioso y desconocido poeta  por casualidad, simple coincidencia en premios poéticos de varios tipos. No creo que acabe siendo uno de los grandes, pero no sabes la de pasta que se saca ganando concursos poéticos más o menos importantes…

Habitación para sangrar despacio

Lo peor es sentir cómo uno es mentira.
Todo llega a los labios aunque todo es vacío
y las cosas ocurren
como queriendo exprimirnos un poco el corazón,
pero lo peor es sentir cómo somos mentira.
A cierta edad y en ciertas condiciones
la noche entra en nosotros
y es la espuma que embriaga
como el jugo confuso de la muerte.
A cierta edad y en ciertas condiciones
la vida se convierte en un tren bala
y los minutos arden lo mismo que el deseo
y lo peor es sentir cómo somos mentira
y hay gente en todas partes,
haciendo tapón en los pasillos de la Arrixaca,
haciendo tapón en sótanos para pagar el parking.
haciendo tapón en google para buscar “mamada”,
y luego están esos extraterrestres por la tele
que tienen un mecanismo en el pecho
para darse cuerda con las manos
y la tristeza silenciosa e íntima
de las madres que están solas y viudas
y uno siente despacio cómo todo es mentira
y quisiera que hubiese botellas de anestesia
para los seres rotos que mueren mientras viven
y todo eso sucede lo mismo que el carmín fuera del labio
mientras tú eres mentira
y en los carnavales
las niñas tristes
se pintan lágrimas negras que producen ternura
y los perros lamen las piernas desnudas de los yonkis
y la gente hace tapón
y la gente son niños de grandes ojos muertos
y sabe, la gente sabe,
que el hijo de Britnhey Speers se llama Preston,
tú eres mentira, pero la gente sabe
que el hijo de Britnhey Speers se llama Preston,
la gente somos una monstruosa célula infinita
y han talado árboles altísimos.
¿Hasta cuándo habrá futuro?
¿Hasta cuándo esta jerga universal afectada de idiocia?
¿Hasta cuándo algunos padres odiarán a esos hijos
a los que ni siquiera darle a veces patadas en el vientre
sirve para algo?
¿Hasta cuándo ese útero de látex?
¿Y por qué estamos hechos para sangrar despacio?
¿Y por qué estamos hechos para ser mentira?
Y sobre todo por qué,
alguien como yo mismo,
piensa estas cosas,
escribe estas preguntas en sus habitaciones de existir,
sabe que estamos hechos para sangrar despacio,
sabe que lo peor es que somos mentira,
y que muchos hombres importantes
no son más que trozos de estiércol
repartidos por el mundo y los aeropuertos,
sabe, lo ha leído hoy en el periódico,
que las personas más sinceras,
como las ratas más osadas,
son también más vulnerables a la adicción a la morfina,
y sabe también que la mayoría de los secretos son aburridos
y que es necesario soñar otra vez todo,
volver,
huir del polvo nuestro de cada día,
prepararse para saber qué hacer
si se tragan una parte de ti,
vivir,
como cuando juntas pureza con desolación,
como cuando vas en bicicleta
y los caminos están deliciosamente desiertos,
amar,
estar en vilo
hasta hacérsenos sangre la alegría.

Miguel Sánchez Robles,

«Instrucciones para reiniciar un cerebro». Premio de poesía Leonor 2010.