Ahora que voy terminándome el libro «La intimidad de la serpiente» de García Montero me encuentro de repente con esto:

 

Porque todo concluye, pero nada se calma.

Que no puedas perder lo que perdiste

no da tranquilidad, sino vacío.

Y en esas estamos: leyendo a G. Montero, oyendo «Let Down» de Bored Nothing y escribiendo el poema 284. Es viernes, son casi las dos de la mañana, ahora suena Magneta Lane, me queda güisqui, dormís, os quiero.

 

Perteneciente al poema Noche de nieve.