Hoy, 15 de mayo de 2015, cuatro años después de aquel maravilloso y esperanzador 15M  que empezó a resquebrajar el bipartidismo desde la puerta del Sol de Madrid, descubro en un artículo de Josep Ramoneda esta pequeña, cruel, fatídica y esperanzadora realidad:

La crisis sacó a relucir los efectos demoledores de las hegemonías labradas a partir de finales de los noventa. Con el salto del capitalismo industrial al financiero, una clase obrera dividida y unas clases populares sometidas al espejismo de los valores de las clases medias perdieron su capacidad de intimidación y la socialdemocracia, eclipsada y atraída por el discurso de la derecha, dejó de ser alternativa real. Resultado: una democracia descolorida, amparada en la cultura de la indiferencia que la emergencia de nuevos movimientos sociales ha empezado a romper.

 

Aquí el artículo completo: http://ccaa.elpais.com/ccaa/2015/05/04/catalunya/1430764616_229268.html?ref=rss&format=simple&link=link

Y aunque el resto del artículo está claramente influenciado por su deber para con el PSOE y el grupo Prisa en la defensa del voto socialista, suele tener razón en lo que dice casi siempre.

(Imagen procedente de www.ara.cat)