Por si acaso algún día nuestra memoria se vuelve un poco difusa… esta de la imágenes Moli, el único muñeco con el que Sofía es capaz de dormirse: no hay más, no vale otro, sin Moli no se duerme y punto.

 

Ayer pasamos delante de la tienda donde venden otra Moli, y la viste en el escaparate y sonreíste, nos miraste sin hablar todavía pero balbuceando sonrisas y chillidos, tiraste de la falda de mamá, señalaste nuevamente a la otra Moli, reíste un poco más nerviosa y más alto y cuando viste que seguíamos andando y que la otra Moli se quedaba caída en el escaparate, te tiraste al suelo llorando y pataleando porque creías que nos la olvidábamos allí, que la dejábamos sin más en aquel sitio extraño.

¡¡¡¡ Lo que nos costó hacerte entender que esa no era Moli !!!!