Entiendo que estoy hablando de un reciente premio Nobel. Entiendo que yo no soy quien para escribir aquí una crítica nefasta ni del libro ni del autor. Entiendo que alguien pudiera argumentar directamente que quién soy yo para decir lo que digo, pero a pesar de todo ello de que no soy nadie a tener en cuenta, tengo que decir abiertamente  que ni la novela Calle de las Tiendas Oscuras  ni Patrick Mediano como escritor me han gustado nada de nada: la historia me ha parecido floja, desigual, y aunque inicialmente aparece apabullante y sincera mientras va creando ciertos misterios básicos mezcla de novela histórica y negra, enrollados estos en la amnesia del protagonista como gag  que juega a la incertidumbre de múltiples posibilidades, se vuelve arrolladoramente mediocre en el subsiguiente desarrollo del hilo argumental, de la resolución de conflictos y de la creación de personajes que aporten algo interesante, que parezcan verosímiles. La historia se desinfla como un globo pinchado a destiempo, un poco por la desgana del autor a adentrarse en alguna dificultad añadida, en algún planteamiento algo más conceptual, lo que coloquialmente podría llamarse  un «no se moja en absoluto» y un poco porque parece como si se le acabase el papel y tuviese que cerrar la narración con urgencia: como si llegase a un acantilado y parase la historia con un frenazo burdo y poco original. No sé, creo que se le debería haber exigido  que se hubiese tirando al barranco de cabeza, si  pensárselo dos veces.

Por otro parte, la forma y el estilo en la escritura de Modiano chocan con mi manera de entender la literatura: donde otros ven una originalidad de premio Nobel, yo me quedo en la simple sensación de seguir la argumentación no de  un escritor que domina sus recursos y voces literarias, sino de un escritor que escribe como piensa y lo plasma tal cual lo va pensando, con la simpleza de parecer un dictado del subconsciente.

Me gustan los escritores atrevidos, me encanta Saramago,  Elfriede Jelinek, Herta Muller… pero Modiano tiene algo que me saca de quicio, que no soy capaz de valorar… y de verdad que lo he intentado,pero no he podido con ello y cada vez que tiraba de frases arrancadas tal cual las pensaba su psique, me daba la sensación de estar leyendo algo horrorosamente malo, de un escritor sin pulir todavía.

Pero ya digo, quien soy yo para tener los huevos de meterme con un premio nobel de literatura y llamarlo mediocre. Joder, nadie. Olvidadlo.

Quiero terminar este post con una idea que leí a Alba Rico en relación a  los grandes poemas y las grandes novelas de la literatura y es que, según él, estas, al leerlas en la tranquilidad anónima de uno mismo, ofrecen respuestas concretas a preguntas que todavía no nos hemos formulado nunca, y esto no ocurre con esta novela que para mi se queda en simples palabras, palabras, palabras sin respuestas ni preguntas.