Leer The stablishment de Owen Jones es necesario y liberador por la sencilla razón de que presenta quirúrgicamente esa realidad social y ese desequilibrio de poderes que habitualmente los medios de comunicación de masas ocultan interesadamente: ofrece una descripción pormenorizada de quienes son las clases dirigentes en su gran Bretaña natal, cómo ejercen su dominación mediante la implantación hegemónica de su ideología de clase dominante y la implantación de una estrategias de estrangulamiento y acoso de toda disidencia ideológica a la que se margina, denigra o radicaliza.

 

El Stablishmente habla sobre Gran Bretaña pero podría ser cualquier otro país industrializado.

Aquí dejo algunas citas:

 

Lo que sucede, en realidad, es que la mayoría de los grandes medios de comunicación los controla un número muy reducido de propietarios  movidos por interese políticos, cuyo control de los mediases una de las fórmulas mas devastadoramente eficaces de poder e influencia políticos en la Gran Bretaña moderna. Los términos del debate político aceptable son implacablemente  vigilados, sobre todo por parte de la prensa sensacionalista; a quienes infringen  esos términos les espera la crucifixión  de tinta.

Otra cita, esta vez sobre el chantaje continuaste sin opción de escape:

La Globalización es del mercado libre ayuda a reforzar la sensación de que las ideas del régimen son incuestionables: apartarse de los preceptos políticos vigentes provocaría la cólera de las grandes empresas y del capital, que se marcharían del país y dejarías la economía paralizada.

…Así pues, lo ministros del gobierno invocan la globalización del mercado libre para justificar su resistencia a la voluntad del electorado.

Y otra:

…toda la ideología del mercado libre del capitalismo se basa en una gran estafa: el capitalismo depende por completo del estado. Es más, a menudo la ideología mercantilista  del stablishment es poco más que una simple fachada  para colocar recursos públicos en manos privadas a expensas de la sociedad.

…protección nacional del derecho a la propiedad privada, garantizados por una policía y un sistema legal considerablemente caros… …ley de responsabilidad limitada que protege a los accionistas de tener que rendir cuentas personalmente de las deudas de una empresa…

Los empresarios contratan a trabajadores pero no les pagan un sueldo suficiente para vivir de forma adecuada y deja que sea el estado quien  se haga cargo de sus empleados mal pagados.

Más:

Así pues, el mercado libre que tanto gusta al Establishment se basa en una fantasía. Se puede afirmar que en Gran Bretaña florece el socialismo, pero es un socialismo solamente para los ricos y las empresas. El Estado está ahí para apoyarlos y para rescatarlos si es necesario. De la mayoría del resto de la población, en cambio, se espera que se salven como puedan… …el riesgo y la deuda se han nacionalizado, recaen en la población, mientras que los elementos de beneficio están privatizados.

La transferencia de recursos públicos al sector privado, la reducción del impuesto de sociedades, el acceso de cabilderos de las empresas al centro mismo del poder, la globalización sin trabas y la derrota del tradicional enemigo sindical: todo ello ah impulsado una profunda sensación de arrogancia y triunfalismo, así como una distribución cada vez más desigual de la riqueza.

El final de la plena ocupación: en unos tiempos de inseguridad laboral, la posición de los sindicatos se ve debilitada ya que existen muchos trabajadores dispuestos a tragar con los ataques a los salarios y a las condiciones laborales, con tal de no perder sus empleos.

 

Tratar a los trabajadores como bienes de consumo que se pueden usar y descartar a capricho los despoja de cualquier seguridad.

La ideología del Establishment es tan hegemónica yy carece hasta tal punto de desafíos que casi se la considera sentido común: una posición por defecto de la que únicamente se podría desviar un excéntrico o un dinosaurio político. Tiene una lógica propia, según la cual bajarles los impuestos a los ricos, privatizar y quitarles derechos a los trabajadores son fines en si mismos. Los Think Tanks y las corporaciones mediáticas no parar de generar justificaciones ideológicas de esos fines y de presentar los intereses de las élites empresariales como los mismos que tiene el conjunto del país.

Y para concluir dejo aquí un resumen práctico de cómo cree el autor que podemos acabar con la lógica imperante de las élites empresariales y combatirlas de tal manera que la hegemonía de su ideología vuelva a dónde estuvo después de la Segunda Guerra Mundial: a los cajones de sus mesas de trabajo, entre toda esa estupidez delirante y criminal que sus progenitores guardaban como los psicópatas sociales que son.

  • Hacer que el salario mínimo de para vivir: mejora la fuerza con la que negociar sus condiciones.
  • Derrotar el mantra anti sindical
  • Instaurar política oficial de creación de pleno empleo: al empresario el pleno empleo no le interesa por una simple cuestión de oferta y demanda, a mayor demanda de empleos menor el salario y condiciones a ofrecer
  • Nacionalizar las grandes compañías energéticas y de sectores estratégicos intercambiando acciones por bonos del estado
  • Eliminar la pobreza energética
  • Atacar la evasión fiscal ilegal y legal
  • Rebajar la carga fiscal a las rentas del trabajo y elevarla a empresas y a la rentas del capital
  • Limitar el número de medios nacionales que puede tener un sólo individuo y eliminar las barreras que impiden que los estudiantes no privilegiados puedan acceder al periodismo, por ejemplo, eliminando las becas no remuneradas.
  • Imponer límites a la donación a partidos políticos y publicación de estas.

Estas propuestas desplazarían la «ventana Overton» lejos de la voluntad del establishment.

 

El poder no hace ninguna concesión a menos que se le exija, nunca lo ha hecho y nunca lo hará. El cambio no se obtiene por medio de la buena voluntad y la generosidad de quienes están en lo alto, sino a través de la lucha y del sacrificio de quienes están debajo.